Es una pregunta recurrente de muchos y la respuesta no tiene nada de exacta. La cadena se desgasta según el uso que hagamos de la bici, el clima, el mantenimiento que le hacemos, etc, así que lo que podemos decir es una orientación para que cómo mínimo tenerlo en cuenta y que no se nos pase.
Un descuido en el cambio de la cadena puede comportar problemas más graves y como por ejemplo el desgaste excesivo del sistema de transmisión. Los dientes de los platos y piñones son los primeros perjudicados.
Así que, lo que podemos recomendar es cambiar la cadena entre los 1.000 y los 1.500 kilómetros dependiendo, cómo ya hemos dicho de factores como uso, clima y más. Si no la cambiamos, la elongación de la cadena cada vez va a ser mayor y la fricción con los dientes los va a desgastar muy rápidamente. Si controlamos el desgaste de la cadena podemos llegar a alargar la vida de los otros elementos de la transmisión para que no tengamos que cambiarlos.


